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En esta Sección:
» ¿Qué es el capital de los
trabajadores? ¿Qué es el capital de
los trabajadores?
La concentración de la
propiedad de acciones en los mercados de capital mundiales implica que los
grandes inversores institucionales – compañías de seguros, fondos mutuos y
fondos de pensiones – posean la mayor parte del capital en las compañías que
cotizan en bolsa. En muchos países, una porción significativa de estas acciones
se deposita en cuentas de ahorro para la jubilación, fondos de pensiones, y
otros vehículos de inversión, también conocidos como capital de los
trabajadores. El capital de los
trabajadores hace referencia a los activos acumulados en sistemas de
financiación colectiva destinados a proporcionar a los trabajadores una
seguridad financiera en el momento de su jubilación. En tanto que beneficiarios
de estos salarios diferidos, los trabajadores son propietarios indirectos de
una considerable proporción de los valores de renta variable a escala mundial,
aunque los sistemas de adjudicación de los activos de las pensiones pueden
variar de un país a otro. Según estimaciones de 2002, los fondos de pensiones y
cuentas de ahorro para la jubilación representaban más de USD 11 trillones a
escala mundial (Watson Wyatt Global Investment Review 2002), y se calcula que las
reservas para fondos de pensiones representan alrededor de un tercio del
capital social mundial – y bastante más en algunos países como el Reino Unido y
Estados Unidos. Retos
a corto y largo plazo
La inversión de los
ahorros para la jubilación de los trabajadores pretende aportar unos
rendimientos financieros a largo plazo a los beneficiarios de fondos de pensiones.
No obstante, la manera en que se invierte este capital puede también tener un
impacto significativo. Ciertas tendencias globales preocupantes como las
irregularidades empresariales, las enormes cantidades cobradas por los
ejecutivos, o la privatización del sector de servicios, vienen a demostrar la
necesidad de que los sindicatos se movilicen. En los últimos años, los
escándalos corporativos han azotado el mundo financiero, destruyendo empleos y
devastando los fondos de pensiones. Esto ha llamado la atención sobre la falta
de diligencia por parte de los principales administradores de inversiones,
analistas, y auditores, y han resaltado el amplio campo de acción de que
disponen los ejecutivos de las empresas y los accionistas mayoritarios para
actuar en contra de los intereses de los accionistas minoritarios, incluyendo
los fondos de pensión. Estos escándalos también han planteado interrogantes
sobre el marco legal para la gobernanza corporativa, y el papel que tienen
trabajadores y sindicatos en las estructuras de los fondos de pensiones y de
gestión de las empresas. Los ahorros para la
jubilación y los fondos de pensiones incluyen una importante porción de los
mercados de capitales. Los activos que se acumulan en los fondos para la
jubilación de los trabajadores son cada vez más globales, y muchas veces se
invierten en corporaciones transnacionales. Muchas de estas compañías sacan
beneficio, o están involucradas de algún modo en violaciones de los derechos
humanos y las normas internacionales del trabajo, la privatización de puestos
de trabajo del sector público o la contaminación del medio ambiente.
Generalmente estas empresas se centran en beneficios a corto plazo, por lo que
no suelen abordar retos sociales y medioambientales a largo plazo, que podrían en
última instancia socavar la viabilidad de los planes de pensiones para proveer
los beneficios futuros que prometen. Herramientas del
capital de los trabajadores
Un enfoque proactivo a
la gestión del capital de los trabajadores – conocida también como
administración de capitales – puede ayudar a las compañías a consolidar un
valor a largo plazo, evitando al mismo tiempo los excesos a corto plazo. La
idea de base es influir en el comportamiento de las empresas utilizando como
contrapeso el capital de los trabajadores, en tanto que propietarios indirectos
de los negocios a través de participación en las acciones. Se dispone de numerosas
y variadas “herramientas”: Las acciones positivas pueden ir desde el activismo
coordinado de activistas y campañas de pugna de accionistas, hasta abordar a
escala internacional a aquellas compañías donde los fondos de pensiones tengan acciones
además de administradores de inversión. Alternativamente, pueden adoptarse
medidas “negativas”, eliminando a las compañías que realicen prácticas
inadecuadas (sociales, medioambientales, falta de respeto a los derechos
sindicales, etc.) de las posibles inversiones de fondos de pensiones y jubilación.
Con una organización y coordinación eficaz, el capital de los trabajadores
puede contribuir a corregir los fallos persistentes por parte de las empresas o
en el mercado, dando como resultado una mejor gobernanza corporativa. El
capital puede orientarse hacia áreas necesitadas de la economía que las
inversiones institucionales tradicionales generalmente no han cubierto como es
debido (inversiones enfocadas económicamente). Papel del
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